Eligiendo Rapa Nui

A veces soy como el indígena de “La noche boca arriba”. Estoy en Isla de Pascua y, al mismo tiempo, en un hospital en Santiago, de espaldas, mirando el techo, paredes blancas, una luz o varias. Como empanada de atún en un quiosco azul atendido por un niño muy guapo. El barco de su padre ha naufragado y él sufre amargamente. Unos amigos salieron en helicóptero a recorrer el sector y a mi me dio miedo volar. Cargo con este estúpido temor que me paraliza, lo detesto: he malgastado mi tiempo. Tengo pendiente ir a ver el baile de la isla y me da igual que cueste caro porque es lo que me falta por hacer. Me he enterado que el mismísimo Paul Auster está en Rapa Nui, lo veo en la televisión; supuestamente el Ministerio de Educación lo ha elegido como especialista, cosa que me emociona, pero al mismo tiempo me produce desconfianza. Es todo extraño e inmensamente bello como una breve, pero poderosa inhalación. Es todo perfecto en la isla, todo menos la muerte del padre del vendedor de empanadas de atún. Y vi que todo eso era bueno y que era más real que estar en un hospital en medio de edificios, ferias y muchos.

1 comentario

Archivado bajo Recomendaciones: ¡Ir! / ¡Evitar ir!, Textos

Una respuesta a “Eligiendo Rapa Nui

  1. La oruga azul

    Una sana y potente inyección de realismo mágico a la vena. Hace bien para limpiar las neuronas…keep writing.

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